Servicio
ITV corporal
A veces no tienes una lesión concreta. El cuerpo funciona, vas tirando, pero lleva demasiado tiempo acumulando kilómetros.
La espalda está cargada. Las cervicales se hacen notar al final del día; quizá la mandíbula tampoco termina de soltar. O simplemente sientes que todo podría moverse con algo menos de freno.
Para eso está la ITV corporal.
Valoramos y tratamos en la misma sesión
La ITV corporal es una valoración osteopática. No sustituye un chequeo médico ni busca enfermedades que no hayan dado señales.
Primero hablamos de cómo llegas: qué zonas notas más cargadas, qué ha cambiado últimamente y si existe algún antecedente que deba conocer.
Después valoro la movilidad de la columna y la pelvis. Observo cómo se mueve la caja torácica al respirar; mandíbula, abdomen o diafragma entran cuando lo que encuentro justifica mirarlos.
Con esa información empezamos a tratar. No sales con un inventario de piezas estropeadas.
Puede encajarte aunque no estés hecho polvo
Quizá llevas mucho tiempo sin pasar por consulta. Puede que acumules tensión en varias zonas y ninguna destaque lo suficiente como para decir «vengo por esto».
También puedes aprovechar una estancia en Granada para hacer una sesión o venir porque quieres revisar cómo está respondiendo el cuerpo después de meses de trabajo, viajes o entrenamiento.
No necesitas llegar con una escala de dolor ni tener un diagnóstico preparado.
No existe un circuito fijo
La revisión no empieza en la cabeza para acabar obligatoriamente en los pies.
Podemos trabajar una articulación que ha perdido movilidad o una zona muscular muy cargada. En otra persona tendrá más peso la relación entre costillas y respiración. El abdomen, el sacro o la mandíbula aparecen cuando forman parte de la mecánica que estamos valorando.
Venir sin una lesión concreta no significa recibir una sesión genérica. La valoración marca el recorrido de ese día.
Una sesión puede ser suficiente
Hacemos la valoración y trabajamos sobre lo que aparezca ese día. Después te explico qué he encontrado y si creo que merece la pena continuar.
Cuando no hace falta otra sesión, ahí termina. La ITV no es la puerta de entrada secreta a un bono de mantenimiento.
Si aparece un problema que necesita más trabajo, decidimos cómo abordarlo. Puede requerir otra sesión, una parte activa o la valoración de otro profesional; depende de lo que tengamos delante.
También puedes venir a bajar un poco el volumen
Hay días en los que no buscas resolver un dolor de ocho sobre diez. Quieres moverte con más comodidad, respirar sin tanta rigidez o dejar de notar la espalda en cada silla.
La sesión puede ocupar ese lugar. Sigue siendo una valoración osteopática con trabajo manual; no hace falta vestirla de tratamiento milagroso ni convertirla en una tarde de spa.
Qué buscamos
Ver cómo llega tu cuerpo ese día y trabajar sobre lo que está pidiendo atención.
Una ITV, vaya. Pero sin pasar por el taller.
