Espalda y columna
La espalda puede doler de muchas maneras y no todas significan lo mismo.
Aquí puedes ir directamente al problema que más se parece a lo que estás sintiendo.
Cuando el dolor está aquí
Dolor cervical
Rigidez, sobrecarga, pérdida de movilidad o un cuello que vuelve a cargarse una y otra vez.
Dolor dorsal
Tensión entre los omóplatos, costillas rígidas o esa zona entre las escápulas que tantas personas señalan sin nombre exacto.
Dolor lumbar
Desde una sobrecarga reciente hasta una lumbalgia que lleva meses condicionando movimiento, trabajo o descanso.
Protrusión y hernia discal
Si tienes una resonancia, la tendremos en cuenta junto con tus síntomas, la exploración y cómo está funcionando tu cuerpo.
Sacro, glúteo y falsa ciática
El dolor que baja por la pierna puede tener distintos recorridos.
La región glútea profunda, la pelvis y el sacro también merecen valoración cuando el patrón encaja.
Cuando se repite o se relaciona
¿Y si siempre vuelve?
Cuando el problema mejora y regresa, conviene observar qué cambia entre un episodio y otro.
También puede tener sentido ampliar la valoración y observar carga, movimiento y otras regiones que estén participando.
¿Y si coincide con abdomen o digestión?
En algunas personas una dorsal o lumbar cambia junto a abdomen, digestión o respiración.
Cuando ocurre, merece la pena mirar esa relación con algo más de detalle.
Por eso hay una sección específica para ello.
El objetivo
La idea es que entres por lo que reconoces, sin tener que recorrer una enciclopedia de patologías.
La espalda está para moverte, no para que tengas que pensar en ella todo el día.
